miércoles, 14 de agosto de 2019

“MAÑANA OS TOCARÁ A VOSOTROS".


D. Angel, "...como seminarista afrontó una dura prueba. Al amputarle una pierna a su padre la familia quedó sin ingresos y, para remediarlo, su madre inició estudios de matrona. A su progenitor no le pareció bien y buscó al siervo de Dios un trabajo de escribiente. A pesar de su juventud, defendió su vocación y fue ordenado presbítero en 1933.
Su ministerio, de tan sólo tres años, no fue fácil. Enviado a la Parroquia de Fuente Vaqueros, los exaltados laicistas lo amenazaron con gran violencia. Pero, como recuerda su hermana doña Antonia: « A pesar de todo mi hermano, debido a su carácter alegre y simpaticón, se ganó a los jóvenes jugando a la pelota, se subía la sotana y jugaba un partidillo con ellos para atraerlos hacia el Señor. » Alarmado por aquella beligerancia, lo enviaron a Alboloduy en 1935.
Al iniciarse la Persecución Religiosa, rechazó las súplicas de su madre para que marchara a Granada. Si bien consistió en refugiarse en el cortijo de la Simona junto a los presbíteros Matarín, siguió celebrando la Santa Misa hasta el veinticuatro de julio de 1936 en que profanaron el templo. Fue detenido el seis de agosto y enviado preso a Almería.
Su hermana cuenta que: «Cuando fueron a sacar a los Obispos, todos los sacerdotes como una piña se levantaron para marchar con ellos a correr la misma suerte y entre ellos estaba mi hermano, y en plan despectivo el que los sacaba les dijo que no tuvieran pena que “mañana os tocará a vosotros”. » Así sucedió con el joven presbítero".


martes, 13 de agosto de 2019

EL PAPA FRANCISCO EXPLICA QUÉ ES LA SANTIDAD Y PROPONE 4 ELEMENTOS.

FUENTE ACIPRENSA Publicada en mayo de 2014
Para el Papa Francisco la santidad no se compra, no se gana con las propias fuerzas, sino que es “simplemente de todos los cristianos” y aquella “que debemos hacer todos los días”.
En La Misa que celebró en la Casa Santa Marta, el Pontífice dedicó la homilía a la santidad. "La santidad no se compra. Ni la ganan las mejores fuerzas humanas. No, la santidad sencilla de todos los cristianos, la nuestra, aquella que debemos hacer todos los días –afirmó el Papa– es un camino que se puede hacer sólo si lo sostienen cuatro elementos imprescindibles, a saber: coraje, esperanza, gracia y conversión".
Francisco comentó la lectura del día de Pedro, que definió como un “pequeño tratado sobre la santidad”, que es “caminar en la presencia de Dios de modo irreprochable”.
Coraje:
“Este caminar, la santidad es un camino, la santidad no se puede comprar, no se vende. Tampoco se regala. La santidad es un camino en la presencia de Dios que debo hacer yo: no puede hacerlo otro en mi nombre”, dijo.
“Puedo orar para que el otro sea santo, pero el camino debe hacerlo él, no yo. Caminar en la presencia de Dios, de modo irreprochable. Y yo usaré hoy algunas palabras que nos enseñan cómo es la santidad de cada día, esa santidad –digamos- también anónima. Primero: coraje, el camino hacia la santidad requiere valentía”, explicó.
Esperanza:
Sobre esto mismo, manifestó que “el Reino de los Cielos de Jesús” es para aquellos “que tienen el coraje de ir adelante” y a su vez es movido por la “esperanza”.
Gracia:
“La santidad no podemos hacerla nosotros solos. No, es una gracia. Ser bueno, ser santo, dar todos los días un paso adelante en la vida cristiana es una gracia de Dios y tenemos que pedirla”.
“La valentía es un camino. Un camino que se debe hacer con coraje, con la esperanza y con la esperanza y con la disponibilidad de recibir esta gracia. Y la esperanza: la esperanza del Camino”, expresó Francisco.
Conversión:
El Papa habló también de la importancia de cambiar el corazón: “la conversión, todos los días: ‘Ah, Padre, para convertirme debo hacer penitencia, darme golpes…’. ‘No, no, no: conversiones pequeñas. Pero si tú eres capaz de no hablar a espaldas del otro, es un buen camino para ser santo’”.
“¡Es así de simple!”, dijo para concluir. “Yo se que vosotros nunca habláis mal a espaldas de los otros, ¿verdad? Pequeñas cosas… Tengo ganas de criticar al vecino, al compañero de trabajo: morderse la lengua un poco. Se hará un poco grande la lengua, pero vuestro espíritu será más santo en este camino”.
Por tanto, “el camino de la santidad es sencillo. No volver atrás, sino ir siempre adelante. Y con fortaleza”, terminó.

Para ir al original pinchar AQUÍ.

lunes, 12 de agosto de 2019

LOPE DE VEGA.

¿QUÉ TENGO YO, QUE MI AMISTAD PROCURAS?



¿Qué tengo yo, que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,
que a mi puerta, cubierto de rocío,
pasas las noches del invierno oscuras?

¡Oh, cuánto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío,
si de mi ingratitud el hielo frío
secó las llagas de tus plantas puras!

¡Cuántas veces el ángel me decía:
«Alma, asómate ahora a la ventana,
verás con cuánto amor llamar porfía»!

¡Y cuántas, hermosura soberana,
«Mañana le abriremos», respondía,
para lo mismo responder mañana!

domingo, 11 de agosto de 2019

LOS MÁRTIRES: NO ESTÁN SOLOS.


Ellos ya son de Dios
Hace unos días compartíamos la actualidad del martirio, no es algo que ocurrió, sino que ocurre cada día, allí donde la intransigencia y el odio es la tónica dominante. Donde no se acepta al diferente, al que piensa distinto de nosotros, los hemos visto sufrir y morir a nuestro alrededor, muchas veces hasta televisado.
Podemos sufrir con el que sufre, llorar con el que llora… pero ¿cómo explicarles la razón de nuestra fe, la razón de nuestra vida… que creemos en Alguien, que vivimos por Alguien. ¿Cómo hablarles a los hombres de Dios?.
La imagen es de FANO, tomada de la RED
En el material de los Cursos de Formación al Matrimonio y a la Vida de Familia, en uno de los temas de los novios, precisamente en el que se les empieza a presentar el plan de Dios sobre el matrimonio, este es el relato que se les propone:
Diálogo entre un recién convertido a Cristo y un amigo no creyente
-        -   ¿De modo que te has convertido a Cristo?
-   
-   Entonces sobrás mucho sobre él. Dime: ¿en qué país nació?
-   No lo sé
-   ¿A qué edad murió?
-   Tampoco lo sé
-    ¿Sabrás al menos cuántos sermones pronunció?
-     Pues no… No lo sé
-     La verdad es que sabes muy poco, para ser un hombre que afirma haberse convertido a Cristo…
-     Tienes toda la razón. Y yo mismo estoy avergonzado de lo poco que sé acerca de Él. Pero sí se algo: hace tres años, yo era un borracho. Estaba cargado de deudas. Mi familia se deshacía en pedazos. Mi mujer y mis hijos temían como un nublado mi vuelta a casa cada noche. Pero ahora he dejado la bebida; no tengo deudas; nuestro hogar es un hogar feliz; mis hijos esperan ansiosamente mi vuelta a casa cada noche. Tod esto es lo que ha hecho Cristo por mí. ¡Y esto es lo que se de Cristo!.
Conocer a Cristo es como un terremoto, todo lo transforma, nos hace nuevos. Y esto podemos verlo mirando a un mártir: ellos no están solos ¡ellos ya son de Dios!
Paco H.

sábado, 10 de agosto de 2019

EL EVANGELIO: MOTIVO DE ALEGRÍA PARA EL CRISTIANO.

La imagen es de la red

La alegría del Evangelio que llena la vida de la comunidad de los discípulos es una alegría misionera. La experimentan los setenta y dos discípulos, que regresan de la misión llenos de gozo (cf. Lc 10,17). La vive Jesús, que se estremece de gozo en el Espíritu Santo y alaba al Padre porque su revelación alcanza a los pobres y pequeñitos (cf. Lc 10,21). La sienten llenos de admiración los primeros que se convierten al escuchar predicar a los Apóstoles «cada uno en su propia lengua» (Hch 2,6) en Pentecostés. Esa alegría es un signo de que el Evangelio ha sido anunciado y está dando fruto. Pero siempre tiene la dinámica del éxodo y del don, del salir de sí, del caminar y sembrar siempre de nuevo, siempre más allá. El Señor dice: «Vayamos a otra parte, a predicar también en las poblaciones vecinas, porque para eso he salido» (Mc 1,38). Cuando está sembrada la semilla en un lugar, ya no se detiene para explicar mejor o para hacer más signos allí, sino que el Espíritu lo mueve a salir hacia otros pueblos.
Exhortación Apostólica “La alegría del Evangelio” (nº 21)

Papa Francisco.

viernes, 9 de agosto de 2019

LA VIDA CAMINO DE SANTIDAD: PONERNOS A LA ESCUCHA DE JESÚS.


“Tener un corazón libre para amar con sinceridad”.
 […] Hace falta desarmar el corazón y «rendirnos» a la invitación de Dios de ponernos a escuchar con libertad y valentía su voz, que suele ser la más sutil y discreta. Y esta nos insta a salir de nosotros mismos y aventurarnos por los caminos del diálogo y del encuentro con Él y con los demás, nos invita a colaborar para hacer una humanidad más bella, en la que todos nos reconozcamos cada vez más hermanos. […]
FUENTEwww.centrochiaralubich.org - Commento alla Parola di Vita di Settembre 2018 - «Accogliete con docilità la Parola che è stata piantata in voi e può portarvi alla salvezza» (Gc 1,21). - Letizia Magri)

jueves, 8 de agosto de 2019

LA ACTITUD ANTE LOS PROBLEMAS.


En un seminario, un psicólogo tomó un vaso con agua y lo alzó frente a todo el mundo. El público esperaba sin duda la típica pregunta: "¿El vaso está medio lleno o medio vacío?" Sin embargo, el psicólogo solo se limito a preguntar:
¿Cuánto pesa este vaso con agua?
Todos respondieron. La mayoría de las respuestas rondaban entre 200 y 250 gramos. Sin embargo, el psicólogo les respondió:
- El peso en si no es lo que importa. En realidad depende de por cuánto tiempo sostenga el vaso alzado. Sosteniéndolo solo un minuto, no habrá ningún problema. Si lo hago una hora, mi brazo me comenzará a doler. Si lo sostengo un día, es probable que mi brazo se entumezca y se paralice. El peso del vaso no cambio en ningún momento, pero aún así, cuánto más tiempo lo mantengo alzado, más pesado y difícil de soportar se torna.
Las preocupaciones y los problemas que tenemos en la vida son como el vaso de agua. Si dedicas un minuto a pensar en ellos, no pasará nada. Si lo haces por un poco más de tiempo, comenzará a doler. Si dedicas tu día entero a pensar en ellos, acabarás paralizado, sin forma de encontrar soluciones e incapaz de hacer nada. 
¡Suelta el vaso!