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jueves, 25 de julio de 2024

NUESTROS MARTIRES: GOZAN DE LA TERNURA DE DIOS.

“A gusto de Dios”

La imagen es de Fano

Hace ya tiempo me encontré con unos buenos amigos ya mayores en un funeral y cuando ya estábamos saludándonos después de la misa, le pregunté a ella como estaba. Era algo más que una pregunta formal, pues estaba pasando unos momentos complicados de salud, más por la edad que por enfermedad.

Con esa sonrisa que la caracterizaba, de esto hace ya más de seis o siete años, y con esa sencillez que hacía aún más personal  su respuesta me dijo: “a gusto de Dios”. Yo me quedé mirándola sorprendido por la respuesta (me esperaba la retahíla de dolencias propias de la edad).

Sí, me dijo, es lo que le contestó un  anciano fraile carmelita a un joven novicio cuando le preguntó que como estaba: -hermano, “a gusto de Dios”-.

Hasta ese momento siempre me había dicho “que sea lo que Dios quiera”, como una manera de aceptar la cosas que cada día me presentaba, aunque después de comparar esa expresión con la de “estar a gusto de Dios”, me parecía que mi antigua expresión “que sea lo que Dios quiera”, llevaba implícita una aceptación por mi parte, pero una aceptación resignada: ¡cómo no hay más remedio! Y no te digo nada del ¡ojalá Dios lo quiera!.

“A gusto de Dios” me parecía tan novedoso, tan liberador: hacer mía su voluntad, me hacía sentirme bien, muy bien.

No sé explicarlo mejor, solo que me hacía sentirme bien. Y era algo real, tangible…. Inexplicable, pero repito: real…

“Estar a gusto de Dios”, el alma está en calma, sin agitación, tranquila, en paz… está a gusto con Dios… al alma está a gusto consigo misma, en paz… Siento que con Dios no se pierde el tiempo, todo es ganancia…

“Estar a gusto de Dios”, el alma se siente importante, es importante para Dios, siento que le importo de verdad, me tiene en cuenta, para El soy una prioridad.

No me resulta difícil imaginar al tío Ángel, a él o a cualquier de sus compañeros,  responder a ¿cómo estás? responder con total confianza “a gusto de Dios” porque realmente sus almas eran ya propiedad de Dios.

Paco H.

sábado, 24 de febrero de 2024

NUESTROS MARTIRES: NUNCA HAN ESTADO TAN VIVOS COMO AHORA.

 ¡Jesús, en ellos, sigue vivo entre nosotros!

Hace ya más de siete años comenzamos a plasmar en estas líneas nuestra relación particular con Ángel Noguera Gallego, nunca podremos olvidar aquel lejano julio de 2016, cuando leímos que el Papa Francisco había aprobado y promulgado el “Decreto de Martirio de los Mártires de Almería”.

De esta noticia, nos  hicimos eco a través de la entrada NUESTROS MÁRTIRES: LA RAZÓN DE ESTE BLOG.

Compartíamos con vosotros, que pensar en el tío Ángel, era una invitación a mirar a lo alto y saber que está vivo, que no se marchitó en la tierra, que vive y goza en el paraíso.


La imagen es de la red

Y esa seguridad la tenemos aún hoy con más fuerza aún si cabe que él sigue vivo. Mirarlos es ver la fuerza que emana de Jesús, que sus vidas entregadas por amor, siguen manteniendo viva la hoguera que hace dos mil años prendió Jesús, que la fascinación que cautivó a sus contemporáneos, sigue cautivándonos hoy a nosotros.

Nuestros mártires nos hablan de Jesús, sus vidas fueron testimonios del amor que le profesaban. Ellos, nuestros mártires, como los paisanos que acompañaron a Jesús por Galilea o Jerusalén, siguen siendo para nosotros “palabras vivas” que nos hablan de Jesús y de cómo seguirlo.

Ellos llegaron a comprender lo que suponía seguir a Jesús, participaron de la misma vida de Jesús, dieron su vida por Jesús.

En Jesús, nuestros mártires siguen vivos entre nosotros. Siguen animándonos a seguir a Jesús.

Paco H.

miércoles, 8 de marzo de 2023

SAN JUAN DE DIOS.

 Hoy es un día grande en Granada, es el día de su Copatrón, del Santo de la Caridad, es el día de San Juan de Dios.

Es raro recorrer Granada y no encontrarte un rincón del que se pueda contar que por allí pasó Juan Ciudad, el portugués que hace casi cinco siglos recorriera las calles de la ciudad de la Alhambra socorriendo a personas pobres y enfermas, una acción totalmente desinteresada, solidaria y altruista, al tiempo que invitaba a quien quería escucharlo, con su “hermanos haceos bien a vosotros mismos haciéndoselo a los demás”.

Juan de Dios puede que no sea muy conocido, pues no manda la lluvia y no es casamentero, y tanto él en su momento, como los hospitalarios de hoy, se dedican sobre todo a personas que por su enfermedad o situación no pueden ir contando por ahí las cosas buenas que con ellos hacen.

Aunque lo que sí es grande, es la labor que siguen haciendo sus hermanos y los voluntarios que con ellos colaboran, así como los donantes que hacen posible que la caridad se siga ejerciendo en sus centros y hospitales.

Lo cuenta muy bien esta madre a su hijo, que como enfermera en uno de los hospitales de los hospitalarios, conoce muy bien que en ellos se hace, además de ejercer la medicina.

Un muy buena actualización de lo que hizo Juan de Dios en la Granada del siglo XVI.

viernes, 25 de diciembre de 2020

FELIZ NAVIDAD




La foto esta tomada del Nacimiento de la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de Granada


domingo, 23 de agosto de 2020

NUESTROS MARTIRES: TESTIGOS DEL AMOR DE DIOS POR CADA UNO DE NOSOTROS.

 

“Gozosos testigos del amor de Cristo”

En esta lección de fe en el Amor gratuito de Dios que nos dan nuestros mártires y que ellos la llevan hasta el extremo, es que este amor es un amor de misericordia, un amor que disculpa y perdona todo, un amor que ama y perdona a sus enemigos. Nuestros mártires no solo mueren perdonando, sino que es un perdón lleno de amor por aquellos que les quitan la vida: ¡es el misterio del martirio!.

Misterio que ilumina nuestra manera de actuar en medio de una humanidad que atraviesa una noche oscura, una humanidad sometida al sufrimiento de tantos hermanos nuestros, una humanidad que parece inclinarse hacia un abismo de violencia cada vez más generalizada. Mirar a nuestros mártires, a su amor misericordioso hacia aquellos que les arrebatan la vida, es ver en ellos como Dios sigue amando a la humanidad, es ver cómo cada día vuelve a consumarse el sacrificio de Cristo en la cruz por nosotros. Nuestros mártires, son testigos fieles que nos recuerdan que el amor de Dios por el hombre, por cada hombre, es un amor fiel y eterno.

Solo se puede entender el martirio desde la cruz de Cristo, donde el amor se hace nuevo y eterno, la cruz es la opción de Dios por los hombres, en ella y a través de Cristo, se renueva la alianza de Dios con la humanidad.

Solo así se entiende como el mártir sale victorioso de su martirio, el sí es el del mártir pero con las fuerzas son las de Cristo.

Porque “¿Quién nos separará del amor de Cristo?, ¿la tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada?; como está escrito: Por tu causa nos degüellan cada día, nos tratan como a ovejas de matanza. Pero en todo esto vencemos de sobra gracias a aquel que nos ha amado. Pues estoy convencido de que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni ninguna otra criatura podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor” (Rom 8, 35-39).

domingo, 16 de agosto de 2020

NUESTROS MÁRTIRES: SEGUROS DEL AMOR DE DIOS.

 

¿Quién nos separará del amor de Dios?

En unos días celebraremos el 84 aniversario del martirio del tío Ángel. Quizás por el tiempo pasado y porque no llegamos a conocerlo directamente, sino a través de los recuerdos de su hermana, mas que entristecernos, es un día de júbilo y celebración. El próximo 31 de agosto, día en el que celebramos el aniversario de su martirio, es un día de acción de gracias por su vida y su entrega por amor a Dios.

Pensar en el tío Ángel como Beato de Dios, es pensar en la plenitud de vida, en la luz, en la felicidad, y más que pensar en el martirio como muerte, es pensar en cómo el amor de Dios suscita vida. Recordar el martirio del Beato Ángel Noguera Gallegos es hacer presente, como el amor de Dios es capaz de iluminar toda una vida, y cuando parece que todo acaba, en El toda vida es nueva, todo rebrota de nuevo.

Nuestros mártires nos dan la respuesta a ¿Quién podrá separarnos del amor de Dios?, ellos pueden decir con Pablo que ni las tribulaciones, ni las angustias, ni la persecución, el hambre, la desnudez, los peligros, la espada… ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los principados, ni lo presente ni lo futuro, ni los poderes espirituales, ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra criatura podrá separarlos del amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor.

La respuesta que nos dan nuestros mártires es su confianza plena y total, sin duda, en el Amor de Dios. Seguridad que les lleva a perdonar a sus martirizadores, como hizo Jesús en la cruz.

En nuestros mártires podemos mirarnos para entender esta afirmación de San Pablo, en ellos vemos como el amor de Cristo es un amor de misericordia, un amor que disculpa, un amor que perdona. En ellos podemos aprender a hacer nuestro ese amor de Cristo en la cruz por cada uno de nosotros.

Y no por un esfuerzo personal, sino por pura gratuidad de Dios, por puro amor de Dios, El nos amó primero, siendo nosotros pecadores.

Aprendamos de nuestros mártires a creer en el amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús.  

Paco H.

domingo, 10 de noviembre de 2019

NUESTROS MÁRTIRES: TESTIGOS DE QUE DIOS ESTA VIVO.


Porque “Dios no es un Dios de muertos sino de vivos”.
Hace tres años, el 6 de noviembre de 2016, comenzábamos esta bella experiencia de llevar adelante este blog para hacer cercano y presente al Beato Ángel Noguera Gallegos, a él y a sus compañeros mártires.
Ayer asistíamos con gozo a la Beatificación de la Madre María Emilia Riquelme, un gozo y una alegría de la que se hacía eco el Diario Ideal de Granada al titular el acto como una "marea de fe en Granada".
Mirar a nuestros santos y beatos es una llamada a no conformarnos con nuestra mediocridad y no andar a medias tintas. Pensar en nuestros santos y beatos es como os decíamos en la primera entrada, anhelar ese día en el que junto a ellos podamos proclamar como María, las grandezas del Señor.

La imagen es de FANO, tomada de la red

Jesús nos recuerda en el evangelio de hoy que Dios “No es un Dios de  muertos, sino de vivos, porque en El todos viven”. Dios es la fuente de la vida. Esta seguridad nos indica el camino para que nuestra vida sea verdaderamente libre y plena. Mirar al Beato Ángel Noguera, es ver el modelo del “sí a Dios", del "sí al amor", y aunque pueda parecer un contrasentido, en su muerte vemos un “sí a la vida”.
La invitación de nuestros santos y beatos, es a que nos dejemos asombrar por el amor y la misericordia de Dios y que comencemos a vivir ya aquí, nosotros y los que nos rodean, la vida a la que estamos llamados, la vida en el amor.
Paco H.

lunes, 4 de noviembre de 2019

NUESTROS MÁRTIRES MURIERON PERDONANDO.


Al leer la Positio de la Causa de beatificación del Beato Ángel Noguera Gallegos, impresionan los relatos del momento de su detención, encarcelamiento y martirio. El de él, y el de todos sus compañeros mártires. Todos murieron perdonando.



Pensar en los muchos mártires que hoy siguen siendo asesinados en otros lugares de mundo. Aún no se nos borra la imagen de los cristianos asesinados por los terroristas islamistas. Y hoy, como ayer, todos siguen muriendo perdonando.
Pero volviendo a tío Ángel, en su prisión, en su juicio, en su tortura, en su muerte… en él agonizaba Jesús, como sigue haciéndolo en cada hombre o mujer que hoy es sometido o vejado, que pierde su dignidad de hijo. Todos somos hijos de Dios.



El mártir, el que muere por Cristo, lo hace rodeado de perdón, de mansedumbre y de amor. Es constante la referencia al perdón que de sus bocas salía hacia sus captores y verdugos.
Paco H.

miércoles, 23 de octubre de 2019

LOS MARTIRES: LLAMADOS A SER SANTOS E IRREPROCHABLES ANTE EL POR EL AMOR.


“Los santos, resplandor de Dios”
En la segunda entrada de la etiqueta BLOG, compartíamos que la razón de escribir, era únicamente una cuestión de agradecimiento, y la titulábamos “Ellos son  del Señor”, haciendo referencia al texto de Romanos,  “Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así que, ya vivamos o muramos, del Señor somos”.
Y esa sigue siendo la única razón de este Blog, una cuestión de agradecimiento.
Pero últimamente, mirarlos, es contemplar la gloria de Dios, la fuerza de Dios. Nuestros mártires, nuestros santos, por así decirlo, se hacen transparentes. Vivieron en la presencia de Dios y en ellos ya solo brilla el resplandor de Dios.
Ver su santidad es ver la Santidad de Dios.
El texto de Flp 2  «Sed irreprochables y sencillos, hijos de Dios sin tacha, en medio de una generación perversa y depravada, entre la cual brilláis como lumbreras del mundo, manteniendo firme la palabra de la vida», parece referido a Tío Ángel y sus compañeros mártires, así como a todos los santos y mártires. Él estaba con ellos, El les mantenía el ánimo. Era, es más grande que cualquier carcelero, y que cualquier padecimiento, y en El, todo tenía sentido.
Ellos perdieron la vida, pero hoy resplandecen en Aquel que es el Camino, la Verdad y la Vida.
Paco H.

jueves, 17 de octubre de 2019

LA SANTIDAD NO ES UN PRIVILEGIO DE UNOS POCOS.


Llamados a la santidad.
Recuerdo aquel lejano 1978, en que todos quedamos impresionados por la muerte de Juan Pablo I, 33 días después de su elección. Pero mayor fue la impresión cuando unos días después fue elegido Sumo Pontífice el Cardenal Karol Wojtyla, el papa polaco que conduciría la Barca de Pedro hasta 2005. Los que ya comenzamos a peinar canas, somos hijos de Juan Pablo II y al que hoy veneramos como San Juan Pablo II, canonizado por el Papa Francisco en 2014.
Cuando aquel 5 de noviembre de 1982, miles de granadinos pudimos acompañarlo en su visita a Granada, dedicó su homilía a los educadores de la fe, y de una u otra manera todos somos educadores de la fe. Juan Pablo II sigue, como todos los santos, acompañándonos en la fe, nos muestra el camino de la fe, de la esperanza y de la caridad. Él, como todos los santos y beatos, nos muestran el camino de la santidad, un camino que está al alcance de todos, que nos es un privilegio de unos elegidos. La santidad, como ya hemos dicho en otras ocasiones es la vocación de la Iglesia, de todo el pueblo de Dios, él nos enseñó como servirla. Un servicio, que como San Juan Pablo II, no debe reducirse al ámbito eclesial, sino que tiene que llegar a cada hombre y mujer de la tierra a toda la humanidad. Y hacerlo con valentía, sin miedo, Él está con nosotros, todos los días, hasta el fin de los tiempos.
Y nos quiere santos, porque “Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante Él por el amor”.
Paco H.

miércoles, 9 de octubre de 2019

LOS MÁRTIRES: MODELOS DE CONFIANZA EN DIOS.


Poner nuestras vidas en manos Dios.
Desde que comencé es plasmar estas ideas en el blog, realmente está siendo una profunda reflexión sobre el martirio, más que sobre el martirio, sobre la elección de Dios. Terminábamos la entrada de "Los mártires: testigos de esperanza" con esa idea de San Juan Pablo II cuando en las exequias del cardenal Van Thuan de que “había escogido solo a Dios”.
Solo puedo entender la gracia del martirio, desde la misericordia. Los mártires han entrado en el “corazón de Dios, en el seno de la misericordia”, un Dios que ha pisado nuestro suelo, que se ha hecho uno de nosotros. Los mártires solo siguen al Mártir, ellos dan la vida por Dios, son bellas flores de la ternura y el amor de Dios por cada uno de nosotros.
Dónde quedan nuestras preocupaciones, nuestras prisas y carreras, nuestro no acabar nunca de hacer cosas, nuestras depresiones… Mirar a D. Angel, mirar a sus compañeros mártires, mirar a los que cada día dan la vida por Dios, aunque no sea de manera cruenta, pero la dan hasta la última gota de su sangre.
Los mártires nos enseñan a dejar nuestras preocupaciones en Dios, ha hacer solo aquello que podemos, a vivir el momento presente con intensidad, es el momento que tenemos para hacernos santos. Todo lo demás, ponerlo en sus manos, todo lo demás… poner en sus manos nuestras vidas.
Paco H.

domingo, 29 de septiembre de 2019

GRANADA: AMOR A LA VIRGEN.

“Una madre de amores”
El último domingo de septiembre es un día particular en Granada, y aunque el 15 Granada celebra el día de su Patrona, la Virgen de las Angustias, este domingo es el día que los granadinos celebramos el día de nuestra patrona. Bueno, para ser más exactos, los granadinos le dedicamos a la Virgen todo el mes de septiembre, desde el día 1 al día 30.
La imagen es de la red

Pero volviendo a este domingo, hoy es su día: el día de la Patrona, el día de la Señora, el día de la Madre de todos los granadinos, porque como dice la coplilla:
“La Virgen de las Angustias,
es la que más altares tiene,
pues en el corazón de cada granadino,
por su amor de hijo, le ha hecho uno"
Granada es una a los pies de la Virgen, es ella la que sale a ver sus hijos, la que recorre las calles de Granada, los granadinos la esperamos en cada plaza, calle o rincón, Granada es su casa, y como cantamos en la famosa “Reja”:
 “La Virgen de las Angustias, cuando sale en procesión,
los granadinos le piden con mucha fe y devoción,
en su plegaria le dicen que no les falte la paz
y en su corazón no olvide a su querida “graná”.
Aunque quizás la coplilla que un granadino tararea todo el año, pues ya se encarga el reloj de la Basílica de recodárnoslo cada hora, y es el estribillo de su himno:
“Hay una madre de amores,
que adora Granada entera,
la Virgen de las Angustias,
la que vive en la Carrera”.

martes, 10 de septiembre de 2019

LOS MÁRTIRES: FIJOS EN SU RAYO.


“El mundo necesita una cura de Evangelio”
Decía Chiara Lubich, que el mundo necesitaba una cura de Evangelio. Y a esa reevangelización dedicó toda su vida, una nueva evangelización que fuera capaz de renovar la manera de ser, de pensar y de actuar. A este compromiso de vivir la Palabra, se han ido adhiriendo numerosas personas: vivirla y aplicarla a las diversas situaciones de todos los días.
La vida cambia completamente y resulta necesario comunicarse recíprocamente como va actuando en cada uno este vivir la Palabra. Vivir la Palabra genera vida y la vida atrae.

Con palabras de Chiara “...quizás mis palabras parezcan simples, pero ¡qué transformación exigen! ¡Qué lejanas están de nuestro modo corriente de pensar y actuar! Pero ¡ánimo! probemos. Un día gastado de este modo vale una vida. Y por la noche ya no nos reconoceremos a nosotros mismos. Una alegría jamás experimentada nos invadirá, Una fuerza nos investirá”.
“Comprenderemos que el Evangelio contiene la vida más fascinante, enciende la luz en el mundo, da sabor a nuestra existencia, tiene en sí el principio de la solución de todos los problemas”.
“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mc. 12,31). Que palabras tan rotundas y que luz para una vida de familia que se fundamente en esa decisión de no hacer nuestra voluntad, sino la de Dios.
Porque para la familia, como para cualquier seguidor de Cristo, si algo importa en esta vida es hacer la voluntad de Dios. En una ocasión Chiara hablaba de la voluntad de Dios, como rayos que parten del sol: Cada uno camina por su rayo, distinto del rayo del que camina al lado, pero siempre rayo de sol, es decir, voluntad de Dios. Todos, por lo tanto, hacemos una sola voluntad, la de Dios, pero distinta para cada uno. Los rayos, además, cuanto más se acercan al sol, más se acercan entre ellos. También nosotros, cuanto más nos acercamos a Dios, con el cumplimiento cada vez más perfecto de la voluntad divina, más nos acercamos entre nosotros... hasta que todos seamos uno.
Paco H.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

LOS MÁRTIRES: SON “PALABRAS VIVAS” QUE TODOS PUEDEN LEER.


Jesucristo es la Palabra, en quien el Padre lo ha dicho todo.
Esta necesidad de vivir la Palabra, de hacerla vida y de compartir las experiencias entre nosotros, como pequeños frutos que florecen cuando los compartimos, nace del amor a la Iglesia, amor que nos ha enseñado Chiara Lubich cuando hablaba de su gran pasión: "su pasión por la Iglesia", pasión que nace de su amor por la Palabra, una pasión que era vida, pues la Palabra la hacía vida y no una vida individual, ella continuamente compartía lo efectos que la Palabra producía en ella, durante muchos años, muchísimas personas se han alimentado de ese comentario que ella administraba después de pasarlo por su corazón para que fuera mejor comprendido. Su pasión era el Verbo, la Palabra, Jesucristo.
Hay un pensamiento muy bello de Chiara que recoge esta idea: “La tensión de mi vida es vivir siempre la Palabra, ser la Palabra, la Palabra de Dios. La amo tanto, que desearía llegar al punto en que, si me preguntasen: “Pero tú, ¡quién eres?”, quisiera responder: “Palabra de Dios”. (*)
En otra ocasión decía Chiara: “Viviendo una Palabra y luego otra y otra más, habíamos comprobado que al poner en práctica cualquier Palabra de Dios, los efectos al final eran idénticos; el hecho de que cada Palabra, a pesar de estar expresada en términos humanos y distintos es Palabra de Dios; pero como Dios es Amor, cada Palabra es caridad. … Y cuando una de estas Palabras caía en nuestra alma, nos parecía que se transformaba en fuego, en llamas, que se transformaba en amor”. (*)
Leyendo los comentarios de Chiara, el Evangelio adquiere para nosotros un nuevo colorido y se nos abre en su dimensión más profunda.
Paco H.
 * “SER PALABRA VIVA”, Chiara Lubich
ED. Ciudad Nueva. Madrid 2008

viernes, 30 de agosto de 2019

LOS MÁRTIRES: DEJARSE AMAR POR DIOS: SENTIR SU CERCANÍA Y TERNURA.


Dios, el centro de la vida cristiana:
"Un Dios que por amor se hizo uno de nosotros"
Como podéis observar, por las entradas que aparecen en el blog, nos cautiva el Papa Francisco. Y no porque en él hayamos descubierto algo nuevo, que los anteriores Santos Padres no nos hubieran dicho.
Recordamos con cariño a Pablo VI, infatigable peregrino de la paz y trabajador incansable para que todos conocieran a Jesús, a su Iglesia, como camino para encontrar la paz; Juan Pablo I, el papa de la bondad y su deseo de que el mundo se contagiara del amor que nace de Cristo, “no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti”: el amor lo puede todo; Juan Pablo II, ¡cómo no recordarlo con cariño!, prácticamente con él hemos crecido, ha acompañado nuestra vida de familia, ¡es de la familia!; Benedicto XVI, ¡cómo nos ayudó a hacer personal nuestro encuentro con Cristo!, a ¡encontrarnos con Cristo en la Iglesia!, a amar, a creer, a vivir por Cristo como único camino de la verdadera y auténtica felicidad

Del papa Francisco nos cautiva su transparencia, como rápidamente te lleva a Cristo, al Señor que es todo ternura y amor hacia nosotros a que venzamos nuestros miedos a dejarnos amar por Dios, con ternura, como solo Él puede amar, un Amor que ama con hechos, con obras, un amor de predilección por cada uno, que sabe cómo nos llamamos, quienes somos; su amor no es un amor abstracto y general, es un amor por mí, por ti, por cada uno, uno a uno. Y de manera especial por los más necesitados, por los más heridos, por la oveja perdida y descarriada.




El papa Francisco nos invita a mirar a Dios, un Dios que por amor se hizo uno de nosotros.
Decía en la homilía del día del Sagrado Corazón:"¡La ternura! Pero si el Señor nos ama tiernamente (2013). El Señor sabe aquella hermosa ciencia de las caricias, aquella ternura de Dios. No se ama con las palabras. Él se acerca --cercanía--, y nos da aquel amor con ternura. ¡Cercanía y ternura! Estos dos estilos del Señor que se hace cercano y da todo su amor con las cosas aún más pequeñas: con la ternura. Y este es un amor fuerte, porque la cercanía y la ternura nos hacen ver la fortaleza del amor de Dios".
 Y el papa nos anima a hacernos una pregunta: ¿amamos como Jesús? Una pregunta que solo puede hacernos aquel que nos ama. Y nos anima a devolver tanto amor recibido: “¿Pero cómo devolver todo este amor al Señor? Este fue el otro punto en el que se detuvo Francisco: sin duda "amándolo", hacerse "cercano a Él", "tierno con Él".
Sigue decidiendo el Santo Padre: "Esto puede sonar como una herejía, ¡pero es la verdad más grande! Más difícil que amar a Dios es dejarse amar por Él! La manera de devolver tanto amor es abrir el corazón y dejarse amar. Dejar que Él esté cerca de nosotros y sentirlo cerca. Permitirle que sea tierno, que nos acaricie. Eso es muy difícil: dejarse amar por Él. Y esto es quizás lo que debemos pedir hoy en la misa: "Señor, yo quiero amarte, ¡pero enséñame la difícil ciencia, el difícil hábito de dejarme amar por Tí, de sentirte cercano y tierno!. Que el Señor nos dé esta gracia".
Paco H.

domingo, 25 de agosto de 2019

LOS MÁRTIRES: TESTIGOS DE ESPERANZA.


Escogieron solo a Dios.
Todos tenemos nuestro santo de referencia, ese que nos ha impactado de manera especial, y que nos hemos preocupado de conocer su vida, no por curiosidad, sino para poder imitarlo.
Reconociendo que solo tenemos un Señor al que podemos llamar Maestro, los santos son esos adelantados que su carrera la han corrido bien, llegando hasta la meta.
Otros, aunque la Iglesia aún nos los ha inscrito en el libro de los beatos, como el cardenal Van Thuan, son de esas personas que te han impactado de tal manera, que pasan a ser un referente en tu vida. Entre sus libros, dos nos han marcado de manera especial: “Cinco panes y dos peces” y “Testigos de esperanza” ambos de la Editorial Ciudad Nueva. Algún día tendremos que recordar los “defectos de Jesús”, de los que habla  el cardenal François-Xavier Nguyễn Văn Thuận.
El cardenal Van Thuan falleció en Roma el 16 de septiembre de 2002 y el Papa San Juan Pablo II, exalto en sus exequias la coherencia “hasta el martirio” del cardenal, un ejemplo de coherencia cristiana. El cardenal paso 13 años en cárceles vietnamitas, donde sufrió todo tipo de vejaciones y privaciones, pero la constante de su vida siempre fue la esperanza. En paso por la prisión comprendió que el fundamento de la vida cristiana es “escoger solo a Dios”. Con palabras de San Juan Pablo II “Los mártires nos han enseñado a decir “sí”: un “sí” sin condiciones ni límites al amor del Señor; pero también un “no” a la vanidad, a los compromisos, a la injusticia, justificados quizá con el objetivo de salvar la propia vida”. El vivió hasta el extremo“solo Dios basta”, y ese era su secreto“su indomable confianza en Dios”.
Paco H.

domingo, 18 de agosto de 2019

LOS MÁRTIRES: ELEGIDOS POR DIOS.

Gozaron del consuelo de Dios.
Hace unos días, leyendo “Luz del mundo. El Papa, la Iglesia y los signos de los tiempos” (Ed. Heder, 2010) sobre la conversación de Peter Seewald con el entonces Papa Benedicto XVI, hay una fragmento de una de las respuestas del Papa Emérito que me ha impresionado y que rápidamente me ha hecho pensar en D. Ángel y en todos los mártires, que como él, ha dado su vida por Dios. 

El fragmento es este: “Ahora, la responsabilidad la tienes Tú. ¡Tú tienes que conducirme! Yo no puedo. Si tú me has querido a mí, entonces también tienes que ayudarme. Digamos, pues, que en ese sentido yo me encontraba en un relación de urgido diálogo con el Señor, diciéndole que, si El hace lo uno, tiene que también que hacer lo otro.”
Los mártires también son elegidos por Dios, son llamados por Él, y seguro que también ellos dirían más de una vez que no podían, que como Jesús en el Huerto del los Olivos, pedirían que pasara el amargo cáliz de la prisión, del carbón que asfixiaba, de las burlas e insultos de sus carceleros, de los maltratos… Pero tenían la seguridad de Él los ayudaba y “si El hace lo uno, también tiene que hacer lo otro”.
No cabe en cabeza humana, cómo Dios tiene que consolar al mártir en el momento de su martirio, en los brazos de Dios, sentir la caricia de Dios, ante tanto amor es imposible la menor resistencia, cantando, como los mártires del Coliseo en los primeros siglos del cristianismo.
Que aprendamos de nuestros mártires, a dejarnos consolar por Dios, a gozar de su ternura, a disfrutar de la paz que solo se puede encontrar en Dios.
Paco H.

domingo, 11 de agosto de 2019

LOS MÁRTIRES: NO ESTÁN SOLOS.


Ellos ya son de Dios
Hace unos días compartíamos la actualidad del martirio, no es algo que ocurrió, sino que ocurre cada día, allí donde la intransigencia y el odio es la tónica dominante. Donde no se acepta al diferente, al que piensa distinto de nosotros, los hemos visto sufrir y morir a nuestro alrededor, muchas veces hasta televisado.
Podemos sufrir con el que sufre, llorar con el que llora… pero ¿cómo explicarles la razón de nuestra fe, la razón de nuestra vida… que creemos en Alguien, que vivimos por Alguien. ¿Cómo hablarles a los hombres de Dios?.
La imagen es de FANO, tomada de la RED
En el material de los Cursos de Formación al Matrimonio y a la Vida de Familia, en uno de los temas de los novios, precisamente en el que se les empieza a presentar el plan de Dios sobre el matrimonio, este es el relato que se les propone:
Diálogo entre un recién convertido a Cristo y un amigo no creyente
-        -   ¿De modo que te has convertido a Cristo?
-   Sí
-   Entonces sobrás mucho sobre él. Dime: ¿en qué país nació?
-   No lo sé
-   ¿A qué edad murió?
-   Tampoco lo sé
-    ¿Sabrás al menos cuántos sermones pronunció?
-     Pues no… No lo sé
-     La verdad es que sabes muy poco, para ser un hombre que afirma haberse convertido a Cristo…
-     Tienes toda la razón. Y yo mismo estoy avergonzado de lo poco que sé acerca de Él. Pero sí se algo: hace tres años, yo era un borracho. Estaba cargado de deudas. Mi familia se deshacía en pedazos. Mi mujer y mis hijos temían como un nublado mi vuelta a casa cada noche. Pero ahora he dejado la bebida; no tengo deudas; nuestro hogar es un hogar feliz; mis hijos esperan ansiosamente mi vuelta a casa cada noche. Tod esto es lo que ha hecho Cristo por mí. ¡Y esto es lo que se de Cristo!.
Conocer a Cristo es como un terremoto, todo lo transforma, nos hace nuevos. Y esto podemos verlo mirando a un mártir: ellos no están solos ¡ellos ya son de Dios!
Paco H.