Mostrando entradas con la etiqueta Relatos y pensando en los más pequeños. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Relatos y pensando en los más pequeños. Mostrar todas las entradas

domingo, 13 de noviembre de 2022

CALENDARIO DE ADVIENTO 2022 PARA COLOREAR.

 Un año más ofrecemos esta nueva edición del Calendario de Adviento para colorear, que nos ayudará para ir acercando a los más pequeños al tiempo de Adviento, como una forma de prepararnos para vivir con más conciencia la Navidad. 

 

En PDF lo podéis encontrar AQUI

domingo, 7 de noviembre de 2021

CALENDARIO DE ADVIENTO 2021 PARA COLOREAR.

 

Esta nueva edición del Calendario de Adviento para colorear, nos ayudará para ir acercando a los más pequeños al tiempo de Adviento, como una forma de prepararnos para vivir con más conciencia la Navidad. 


En PDF lo podéis encontrar AQUI

viernes, 20 de noviembre de 2020

CALENDARIO DE ADVIENTO 2020 PARA COLOREAR.

Como en años anteriores, os dejamos el Calendario de Adviento para 2020. Nos ayudará para ir acercando a los más pequeños al Tiempo de Adviento, y de esa forma prepararnos para vivir con más conciencia la Navidad. Es una interesante manera de ir preparándonos, especialmente los más pequeños, para recibir a Jesús en Navidad.

Para los más pequeños

En PDF lo podéis encontrar AQUI

Para los más mayores

En PDF lo podéis encontrar AQUI

jueves, 17 de septiembre de 2020

SECRETO A VOCES.

 Gretel, la hija del Alcalde, era muy curiosa. Quería saberlo todo, pero no sabía guardar un secreto.

– “¿Qué hablabas con el Gobernador?”, le preguntó a su padre, después de intentar escuchar una larga conversación entre los dos hombres.

– “Estábamos hablando sobre el gran reloj que mañana, a las doce, vamos a colocar en el Ayuntamiento. Pero es un secreto y no debes divulgarlo”.



Gretel prometió callar, pero a las doce del día siguiente estaba en la plaza con todas sus compañeras de la escuela para ver cómo colocaban el reloj en el ayuntamiento. Sin embargo, grande fue su sorpresa al ver que tal reloj no existía. El Alcalde quiso dar una lección a su hija y en verdad fue dura, pues las niñas del pueblo estuvieron mofándose de ella durante varios años. Eso sí, le sirvió para saber callar a tiempo.

FUENTE: ETAPA INFANTIL

Las imágenes son de la RED

jueves, 10 de septiembre de 2020

EL NIÑO Y LOS CLAVOS.

 


Había un niño que tenía muy mal carácter. Un día, su padre le dio una bolsa con clavos y le dijo que cada vez que perdiera la calma, clavase un clavo en la cerca del patio de la casa. El primer día, el niño clavó 37 clavos. Al día siguiente, menos, y así el resto de los días. Él pequeño se iba dando cuenta que era más fácil controlar su genio y su mal carácter que tener que clavar los clavos en la cerca. Finalmente llegó el día en que el niño no perdió la calma ni una sola vez y fue alegre a contárselo a su padre. ¡Había conseguido, finalmente, controlar su mal temperamento! Su padre, muy contento y satisfecho, le sugirió entonces que por cada día que controlase su carácter, sacase un clavo de la cerca. Los días pasaron y cuando el niño terminó de sacar todos los clavos fue a decírselo a su padre.

Entonces el padre llevó a su hijo de la mano hasta la cerca y le dijo:



– “Has trabajo duro para clavar y quitar los clavos de esta cerca, pero fíjate en todos los agujeros que quedaron. Jamás será la misma. Lo que quiero decir es que cuando dices o haces cosas con mal genio, enfado y mal carácter dejas una cicatriz, como estos agujeros en la cerca. Ya no importa que pidas perdón. La herida siempre estará allí. Y una herida física es igual que una herida verbal. Los amigos, así como los padres y toda la familia, son verdaderas joyas a quienes hay que valorar. Ellos te sonríen y te animan a mejorar. Te escuchan, comparten una palabra de aliento y siempre tienen su corazón abierto para recibirte”.



Las palabras de su padre, así como la experiencia vivida con los clavos, hicieron con que el niño reflexionase sobre las consecuencias de su carácter. Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

FUENTE: ETAPA INFANTIL

Las imágenes son de la RED.

domingo, 22 de marzo de 2020

ACOMPAÑAR A JESÚS EN SEMANA SANTA.


Hemos recuperado esta ficha pensada para los más pequeños de la casa, para que vayan poco a poco familiarizándose con todo lo que estos días vamos a vivir y a celebrar, del Domingo de Ramos al de Resurrección.



AQUI lo podeis descargaren PDF

miércoles, 4 de marzo de 2020

EL PODER DE UN AVE MARÍA.


Era una mañana soleada.
Las montañas del Tirol se mostraban especialmente bonitas en aquel día de primavera.
La nieve ya estaba casi toda derretida, pero los picos blancos centelleaban todavía bajo los rayos del sol.
El Padre Hans había terminado de celebrar su misa matutina y se preparaba para la catequesis de los niños.
Seleccionaba la materia, consultaba los libros y escogía algunas estampas para premiar a los niños más aplicados, momento que más agradaba a todos ellos en la clase. Encontró una linda estampa de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y la separó para quien supiese responder a la pregunta más difícil.
En ese momento entró el sacristán, diciendo apesadumbrado:
— Padre Hans… Acaba de llegar la hija de la Sra. Binzer, con la noticia de que su madre está muy mal, tal vez en sus últimos momentos, y le pide que le lleve el Viático. Pero no puedo acompañarle porque hoy es el día libre del secretario de la parroquia, y alguien tiene que cuidar de la iglesia.
— No te preocupes, Rolf, ya he estado varias veces en la casa de la Sra. Binzer y conozco todos los atajos.
Saliendo ahora, conseguiré volver a tiempo al mediodía, si Dios quiere.

Sin demora, el buen párroco tomó los Santos Óleos y la teca con el Santísimo, montó a caballo y partió muy recogido. Iba adorando a Jesús Sacramento, que llevaba pendiente de su cuello, envuelto en una bolsa de seda bordada con las iniciales JHS: Jesús Hostia Santa.
¡El camino era bellísimo! Las flores ya se habían abierto, el arroyo fluía suavemente, haciendo cantar sus aguas cristalinas, y los árboles, de nuevo cubiertos con hojas, daban al aire de la primavera un frescor muy agradable. Los pájaros cantaban y las mariposas parecían bailar delante del caballo, convidando al sacerdote a un paseo a través de los pinares perfumados.
El Padre Hans observó un poco la belleza del paisaje, glorificando a Dios por esos dones dados al hombre, pero concentraba toda su atención en el Creador de esas maravillas, que llevaba apretado contra su pecho.
Así recogido, continuaba su camino en actitud de adoración. Apenas pensó:
— Hace tiempo que no disfruto del aire fresco de ese bosque. A la vuelta voy a aprovechar un poco, y creo que no me retrasaré en mi regreso…
Llegando a casa de la Sra. Binzer, encontró a la enferma muy mal.
Se trataba de una piadosa campesina, que siempre participaba en las actividades parroquiales, pero la edad y la enfermedad le habían consumido todas las fuerzas, y ahora preparaba su alma para presentarse ante Dios. Toda la familia estaba reunida alrededor de su cama. Algunos lloraban, y una de las hijas dirigía el rezo de los Misterios Dolorosos del Rosario.
El Padre Hans le administró la Unción de los Enfermos que recibió con plena conciencia y piedad. Pero al darle la Comunión, notó que por un error, había tomado dos partículas.
No era habitual en aquel tiempo consumir dos hostias al mismo tiempo, y además la pobre señora casi no las podría tragar. Eso contrarió un poco al sacerdote, pues tendría que devolver de nuevo a la iglesia el Santísimo Sacramento, por lo que debería regresar recogido, en oración, sin poder disfrutar de la primavera en el bosque.
Después de decir a la familia unas palabras de consuelo y esperanza, montó en su cabalgadura y se volvió rezando.
Mientras se acercaba al bosque, salió corriendo a su encuentro un joven leñador, gritando de lejos:
— ¡Un sacerdote! ¡Un sacerdote!
Llegando junto al caballo el muchacho le dijo:
— Señor Vicario, mi compañero de trabajo ha sufrido un accidente. Un árbol cayó sobre él. Se está muriendo y lo único que consigue hacer es pedir un sacerdote.
¡Venga pronto señor Vicario!
El Padre Hans comprendió entonces la razón de haber tomado dos partículas sin darse cuenta. ¡No fue un error! Fue la Divina Providencia que quería venir en ayuda de aquella alma en el momento supremo. El pobre muchacho se confesó con mucho esfuerzo, y recibió su última Comunión.
El sacerdote le preguntó, amablemente, si había hecho algo para merecer una gracia tan grande. El leñador respondió con la voz entrecortada:
— Oh, Padre… cada vez que pasaba un sacerdote llevando el Viático a alguien, rezaba un Ave María rogando a la Santísima Virgen la gracia de no morir sin confesarme y recibir la Sagrada Eucaristía en el último momento de mi vida. Y Ella, como madre que nunca deja de cumplir cualquier petición de sus hijos, me ha dado tal gracia. Que a usted también le ayude cuando llegue su hora.
Luego hizo una profunda inspiración y entregó su alma a Dios.
A la mañana siguiente el Padre Hans contó lo sucedido a los niños del catecismo, para enseñarles cual es el poder de un Ave María.
Y premió con una estampa de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro a quién supo recitar de memoria esta hermosa parte de la oración de San Bernardo: “Acordaos oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido bajo vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos”…
FUENTE: CATHOLIC NET

lunes, 23 de diciembre de 2019

INVITAR A JESÚS A ENTRAR EN NUESTRA VIDA.

La imagen es de la red

Hacer el belén es celebrar la cercanía de Dios,
es redescubrir que Dios es real, concreto, vivo y palpitante.
PAPA FRANCISCO

domingo, 22 de diciembre de 2019

EL ADVIENTO EN FAMILIA. CUARTO DOMINGO.


¡¡Ya está próxima la Navidad!!
La Luz del Mundo está al llegar, preparemos nuestras casas para acogerla. Que estos sean días de armonía y fiesta en nuestras familias, sin olvidar nunca que Jesús nace cada día, cada día que amamos, cada día que llevamos a los demás a Dios Amor que los acoge.

La imagen es de Fano, tomada de la red

Qué como nunca, le hagamos fiesta a Jesús en nuestro corazón, en nuestras familias, en nuestros grupos, en nuestras parroquias. Y no olvidemos nunca que cada día, si nos amamos: ¡¡ES NAVIDAD!!

domingo, 15 de diciembre de 2019

TERCERA SEMANA DE ADVIENTO.


La mejor manera de vigilar y estar atentos es preparándonos interiormente, ¿qué hay en mi vida que no es de Dios? ¿Qué apegos tenemos? Tenemos que prepararle el camino al Señor y la Iglesia nos invita a acudir a la reconciliación.

La iamgen es de Fano, tomada de la red
¡¡Que buena idea ponernos de acuerdo la familia!! ¡¡Qué buen ejemplo para nuestros hijos!!.

lunes, 2 de diciembre de 2019

PRIMERA SEMANA DE ADVIENTO.


“Atentos y vigilantes”
La imagen es de Fano
La liturgia nos llama a esperar, a estar atentos y vigilantes:
ESTAMOS ESPERANDO AL MESIAS.
Es importante que, como familia nos hagamos un propósito que nos permita avanzar en el camino hacia la Navidad. Podíamos revisar nuestras relaciones familiares: hablar con más delicadeza, la relación con ese hijo que hace días no hablamos, cuidar la armonía de la casa, dar un paseo… Sin duda, el mejor belén que podemos preparar, la mejor cuna para el Niño es nuestro corazón y las mejores pajas: el amor entre nosotros.
Y no solo en casa, sino con aquellas personas que nos encontramos. En la Parroquia de manera especial, ¡¡es nuestra gran familia!!

jueves, 28 de noviembre de 2019

EL RATON TRANQUILO.


Erase un pequeño ratoncito que vivía muy feliz y tranquilo dando vueltas por el bosque. Podía correr de acá para allá con total libertad, y hasta los gatos que de vez en cuando pasaban por allí le respetaban. Pero dicha tranquilidad quedó rota por completo el día en que el ratón se topó con un extraño animal que jamás había visto. ¡Tenía una cabeza alargadísima!
El ratón no sabía que se había encontrado con un oso hormiguero, que a diferencia de él, no parecía muy tranquilo, sino con muchas ganas de actividad y de reírse un poco. Al ratón aquello no le hubiera parecido mal, si no fuese porque aquel oso hormiguero parecía tener ganas de divertirse riéndose de él, que no le había hecho nada a nadie y correteaba siempre tan tranquilo por el bosque.
-          ¿Con lo insignificante que eres, triste ratoncito, aún nadie ha frenado tus carreras por este bosque? ¡Sería tan fácil pisarte!- dijo muy ufano el oso hormiguero.
-          ¿Por qué te metes conmigo? No creo haberte molestado, siempre voy a mi aire por el bosque sin comprometer a nadie y espero lo mismo del resto- le respondió el ratón entristecido.
Pero lamentablemente el ratón no obtuvo ya ninguna respuesta del oso hormiguero, y ante sus molestas risas, decidió poner rumbo a otra parte.


Mucho tiempo después el ratón iba, como de costumbre, paseando y correteando por el bosque cuando, de pronto, escuchó unos ruidos muy fuertes. Rápidamente el ratón acudió a la zona en la que se había escuchado aquella algarabía y pudo ver de nuevo a aquel oso hormiguero que tiempo atrás se había cruzado con él para importunarle.
En esta ocasión era el oso hormiguero el que gritaba y se lamentaba, porque se había encontrado con un gran elefante que había encontrado la diversión en meterse con él. Y el ratón, sin dudarlo un minuto, se subió al lomo del elefante, que con su gran y torpona trompa no lograba escaparse de él.
-          ¿Cómo eres tan grande crees que puedes meterte con otros animales que no son de tu talla? Pues ya ves que no, que de mí no consigues zafarte- exclamó el ratón.
El elefante, que tenía pánico a los ratones, comenzó a correr de un lado a otro despavorido hasta que el pequeño ratoncito decidió dejarle en paz para que huyera, y cuanto más rápido mejor.
Entonces el oso hormiguero, ya a salvo de las burlas del elefante, se sintió muy triste y avergonzado consigo mismo y comprendió que había tenido la misma actitud con él, y hasta pudo sentir su angustia en aquel día…
-          Ojalá puedas aceptar mi perdón. Has decidido ayudarme después de mi mala actitud contigo en el pasado y me has hecho comprender lo necio que fui.
No te preocupes, amigo. Supongo que has aprendido que todos tenemos derecho a ser felices y a habitar tranquilos en nuestro hogar, y todo aquel que lo entienda, será mi amigo.

jueves, 14 de noviembre de 2019

JACOBO EL NIÑO CABEZA DE ZANAHORIA.


Érase una vez un niño llamado Jacobo. Jacobo era un jovencito con muchas pecas en la cara y el cabello del color de una zanahoria. Como a todos los niños, a Jacobo le gustaba jugar con la pelota junto a sus amigos, y a ellos les parecía genial que él tuviese el cabello como una zanahoria. Cuando iban a visitarlo y la mamá de Jacobo les servía zanahorias, sus amigos gritaban:
-          ¡Una zanahoria se está comiendo a otra zanahoria!
Y Jacobo reía como el que más, porque le hacía sentirse muy, muy especial.
A Jacobo le gustaba mucho jugar con sus amigos, pero llegó un día en que no pudo jugar con ellos porque tuvo que cambiar de colegio y ya no conocía a nadie. Aquella situación a Jacobo le puso muy triste, no sabía qué hacer.



Cuando entró en clase pudo ver que un niño bastante más alto que él estaba jugando con una pelota, y que los demás niños le miraban jugar. Hablaban con él y se reían, de forma que a Jacobo aquel niño le resultó bastante popular. José se llamaba aquél niño y, de entre todos los compañeros de clase, era el más alto y el que parecía de mayor edad, de manera  que Jacobo pensó que si se burlaba de él, podría ganar el respeto de sus nuevos compañeros y que así todos fuesen sus amigos.
De esta forma se acercó hacia donde estaban los compañeros de clase, señaló a José y dijo:
-          Eres alto como los adultos, pero juegas a la pelota como un bebé. ¡Eres un bebé!- le dijo Jacobo, a pesar de que había observado en él a un fantástico compañero con el que jugar a la pelota.
-          ¿Por qué me dices eso, niño zanahoria? Yo solo estoy jugando con la pelota sin molestar a nadie, déjame en paz.
Haberlo llamado “niño zanahoria” ocasionó que todos los demás niños se rieran, aunque José no lo hubiera dicho con esa intención. Por ello, a partir de entonces, todos se burlaron de Jacobo llamándole “el niño cabeza de zanahoria”.
-          ¡Eres una zanahoria, con la cabeza naranja y grandota!- le decían los demás niños.
Jacobo, al ver que su plan había fallado, no pudo hacer otra cosa que ponerse a llorar. Sin embargo, aquella actitud no le gustó a José, que decidió hablar seriamente con todos sus amigos:
-          ¿Por qué os reís de él? Yo le dije niño zanahoria porque tiene el cabello del color de una zanahoria y no para burlarme, porque uno no se puede burlar de las demás personas. Todos nosotros en esta clase somos amigos y, si nos reímos de nuestros amigos, seremos unas malas personas.
A lo que todos asintieron porque supieron que José tenía razón.
José se acercó y trató de calmar a Jacobo diciéndole que lo invitaría a comer zanahorias:
Y así serás una zanahoria comiéndote otra zanahoria- dijo José con el tono tan amable, que casi parecía uno de los antiguos amigos de Jacobo.
Al recordar a sus viejos amigos, Jacobo dejó de llorar, pidió perdón a José y sus demás nuevos compañeros, les contó que solo quería ser popular entre ellos y agradeció a José el haber sido tan bueno con él.
De esta forma Jacobo entendió el valor de la amistad y del verdadero respeto, y nunca más trató de burlarse de nadie.
Al fin pudo comprender que las diferencias, como bien sabían sus fieles y antiguos amigos, son algo maravilloso y no algo que reprochar.

domingo, 3 de noviembre de 2019

PALABRA DE VIDA DE NOVIEMBRE DE 2019 PARA LOS MÁS PEQUEÑOS.


“Pongámonos en el lugar el otro”

La Palabra de Vida de noviembre “Alegraos con los que se alegran; llorad con los que lloran” que la podéis encontrar en este ENLACE, también es una propuesta para vivir por los más pequeños, en casa con su familia y en la calle con sus amigos, a través de pequeñas experiencias, que si las comparten y las cuentan, confortarán y edificarán también a los que las oyen:

«”Alegraos con los que se alegran; llorad con los que lloran”» (Rm 12, 15).






Para ir a la página original clicar en este  ENLACE

viernes, 25 de octubre de 2019

CALENDARIO DE ADVIENTO 2019 PARA COLOREAR.



Un Calendario de Adviento es un símbolo del Tiempo de Adviento, a través del cual de manera regresiva nos vamos acercando al día de Navidad, desde el primer domingo de Adviento. Es una interesante manera de ir preparándonos, especialmente los más pequeños, para recibir a Jesús en Navidad.
Estos son los Calendarios de Adviento que hemos preparado para 2019.

Para los más pequeños 
Para ir al calendario en PDF clicar AQUI

Para los más mayores
Para ir al calendario en PDF clicar AQUI


lunes, 21 de octubre de 2019

LOS DOS RATONCITOS.


Érase una vez dos pequeños ratoncitos que vivían en un pequeño y acogedor agujero en compañía de su mamá.
No les faltaba de nada: estaban siempre calentitos, tenían comida, podían protegerse de la lluvia y también del frío…pero aun así, casi nunca estaban contentos, sobre todo cuando llegaba la hora de irse a dormir, que siempre les parecía pronto.
Un día, como muchos otros días, los dos ratoncitos fueron a dar un paseo antes de la cena para poder ver a sus amiguitos y charlar un rato antes de volver a casa, y tanto alargaron el paseo que no consiguieron encontrarse con ninguno de sus amigos, puesto que se había hecho bastante tarde.


Los ratoncitos se habían alejado mucho de casa y no estaban seguros de si podrían encontrar el camino de vuelta. Y tanto se asustaron que se pararon en el camino para darse calor y sentirse más acompañados el uno con el otro.
De pronto, en mitad de la noche y del silencio, les pareció escuchar ruido. ¿Serían las hojas movidas por el aire? ¿Sería un gran y temible gato que les querría dar caza? Y en medio de la incertidumbre apareció mamá, que llevaba toda la noche buscándoles.
Desde aquel día ninguno de los dos ratoncitos volvió a quejarse cuando llegaba la hora de irse a la cama. Se sentían tan a gustito en casa protegidos por mamá y disfrutando de todos y cada uno de sus cuidados, que hasta meterse en la cama calentita les parecía un plan fantástico, y tenían razón. Por aquel entonces ya eran conscientes de que desobedecer a su mamá podía tener consecuencias muy desagradables, y tenían tiempo de sobra durante el día para disfrutar de sus amigos y de todas las cosas que les divertían, como el brillo del sol y la brisa de la mañana.
Comprendieron que estar en casa no era algo aburrido, sino el mejor lugar que podía haber en el mundo.

lunes, 7 de octubre de 2019

PALABRA DE VIDA DE OCTUBRE 2019 PARA LOS MÁS PEQUEÑOS.

“Llevemos a todos la alegría del Evangelio”


La Palabra de Vida de Septiembre “Confortaos mutuamente y edificaos los unos a los otros” que la podéis encontrar en este ENLACE, también es una propuesta para vivir por los más pequeños, en casa con su familia y en la calle con sus amigos, a través de pequeñas experiencias, que si las comparten y las cuentan, confortarán y edificarán también a los que las oyen:


«”Que el Espíritu Santo que vive en nosotros, cuide los tesoros que nos confiaron»

(2 Timoteo 1, 14).




Para ir a la página original clicar en este enlace

Para verla en video: AQUI

jueves, 26 de septiembre de 2019

TOSCO Y LA ABEJAS.


Tosco era un oso que vivía en un hermoso bosque de pinos. Siempre que encontraba un panal de miel, cogía toda la miel para sí y le llevaba un poco a su madre. Pero cuando llegaba a su cueva con la miel tenía muchas picaduras de abeja, y una noche casi no podía dormir por la hinchazón.
Aquella noche Tosco le dijo a su madre:
-          No es justo, las abejas me pican demasiado, por la noche no puedo dormir.
-          ¿Recuerdas que te dije lo que debemos hacer para saber si algo es justo o no? —Preguntó la madre.
-          Sí, es algo que se llama… ¿cómo se llamaba? —Preguntó Tosco.
-          Empatía —dijo la madre— ¿Recuerdas lo que significa?
-          Sí, significa ponerse en el lugar de la otra persona. —Dijo Tosco.
-          Pues ahora tú debes ponerte en el lugar de las abejas.
-          Pero yo no soy una abeja —Contestó Tosco desconcertado.
-          Por eso mismo debes usar tu imaginación para tener empatía con las abejas. Por ejemplo, ¿dejas algo de miel en el panal cuando la coges?
-          No, no dejo nada, me la como casi toda y lo demás te lo traigo a ti, mami.
-          Gracias por traerme un poco de miel, a mí también me gusta mucho, pero, ¿sabes por qué las abejas fabrican miel?
-          ¿Para comérsela? —Preguntó Tosco con gran curiosidad.
-          Sí, y también para alimentar a las abejas recién nacidas. —Contestó su madre.
-          ¡Pero yo también necesito la miel!
-          Si tú fueses una abeja y viniera un oso grande y peludo a quitarte toda la miel, ¿no le picarías muy duro hasta que se fuera?
Tosco pensó en las palabras de su madre y se dio cuenta de que nunca había visto aquella situación desde el punto de vista de las abejas.
-          Tienes razón, mamá, es verdad. ¡Con razón las abejas se ponen tan enfadadas cuando les quito toda la miel!
-          Pues ahora que has usado la empatía y te has puesto en el lugar de las abejas, toma solo una parte de la miel cuando vayas a cogerla —dijo la madre—, las abejas tratarán de picarte, pero tú te irás enseguida y así podrás comer miel y dormir bien por la noche.
Al día siguiente, Tosco fue a un árbol en el que había un panal de abejas. Se acercó, cogió solo una parte de la miel y se marchó, dejando más para que las abejas pudiesen comer. Ese día Tosco comió su rica miel, le llevó algo a su madre y pudo dormir bien por la noche.
Tosco había obrado con empatía, y las abejas le premiaron su actitud dejándole ir sin una sola picadura.

jueves, 19 de septiembre de 2019

COMPONIENDO AL HOMBRE SE COMPONE EL MUNDO.


Hemos encontrado este simpático cuento en la red, nos parece más adecuado para los mayores que para los pequeños. 
"Un científico, que vivía preocupado con los problemas del mundo, estaba resuelto a encontrar los medios para aminorarlos. Pasaba días en su laboratorio en busca de respuestas para sus dudas. Cierto día, su hijo de 6 años invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar.
El científico, nervioso por la interrupción, le pidió al niño que fuese a jugar a otro lado. Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiese darle con el objetivo de distraer su atención.
De repente se encontró con una revista, en donde había un mapa con el mundo, justo lo que precisaba. Con unas tijeras recorto el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta se lo entrego a su hijo diciendo:
- “Como te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin ayuda de nadie”. Entonces calculo que al pequeño le llevaría 10 días componer el mapa, pero no fue así. Pasadas algunas horas, escucho la voz del niño que lo llamaba calmadamente.
- “Papá, papá, ya hice todo, conseguí terminarlo”.

La imagen está tomada de la red

Al principio el padre no creyó en el niño. Pensó que sería imposible que, a su edad haya conseguido recomponer un mapa que jamás había visto antes. Desconfiado, el científico levantó la vista de sus anotaciones con la certeza de que vería el trabajo digno de un niño. Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares. ¿Cómo era posible? ¿Cómo el niño había sido capaz? – “Hijito, tú no sabías como era el mundo, ¿cómo lo lograste?
- Papa yo no sabía cómo era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo, vi que del otro lado estaba la figura de un hombre. Así que di vuelta los recortes y comencé a recomponer al hombre, que si sabia como era. Cuando conseguí arreglar al hombre, di vuelta la hoja y vi que había arreglado al mundo".
Tomado de la RED.

jueves, 5 de septiembre de 2019

PALABRA DE VIDA DE SEPTIEMBRE DE 2019, PARA LOS MÁS PEQUEÑOS.


“Ayudemos a los demás”
La Palabra de Vida de Septiembre “Confortaos mutuamente y edificaos los unos a los otros” que la podéis encontrar en este enlace, también es una propuesta para vivir por los más pequeños, en casa con su familia y en la calle con sus amigos, a través de pequeñas experiencias, que si las comparten y las cuentan, confortarán y edificarán también a los que las oyen:
«Confortaos mutuamente y edificaos los unos a los otros»
(1 Ts 5, 11).



Para ir a la página original clicar en este enlace

Para verla en video:   Pdv 2019 09 es